martes, 4 de enero de 2011

CRUCE DE CAMINOS - CAPITULO 2

A la mañana siguiente me preparé para ir a patinar al Retiro con Juan y con Marcos, una vez estuvimos listos partimos de camino al parque. Era pronto, por la mañana, así que no había mucho trafico. Una vez allí descansamos un rato. Juan casi se da de morros contra el suelo, que risa, aquel día si que fue divertido. Cada vez que Marcos hacia un chiste Juan y yo nos partíamos. De camino a casa cogimos el autobús. una vez sentados empezamos a hablar de los cómics que nos habían regalado por navidad, yo estaba terminando de discutir sobre TinTin cuando me di cuenta de quien acababa de subir al autobús, la reconocí por si coleta perfectamente hecha. Trague silaba y me encogí para que no me viese, mis amigos pensaron que me había dado algo. Cuando por fin se levantó aparentemente para bajar del bus me vio y se acercó. Se me hizo un nudo en la garganta, en el estomago y en la lengua. -Hola, ¿eres tu el que se tropezó ayer conmigo?- yo suspiré, y preparado para recibir otro guantazo la dije -Si, soy yo, me llamo Gabriel- -Amanda- sinceramente me esperaba un grito en plan psicópata pero en vez de eso me dijo -, siento el guantazo que te dí ayer, no debí de portarme así- -No pasa nada...- me acababa de decir su nombre y ya no me acordaba -Amanda- me recordó - ¡Eso Amanda!- -Bueno, yo me bajo aquí, y siento mucho lo de el tortazo- -Que no pasa nada, en serio- Nos despedimos, y mientras me daba dos besos, uno por mejilla, mis amigo se estaban partiendo el culo. Una vez que se fue Marcos me dijo: -¡Ja, ja, ja! Si hubieses visto la casa que pusiste.- -Tío estabas para una foto- Dijo Juan -Venga ya, dejadlo- Cuando llegue a casa me encontré a Amanda en la puerta del portal de enfrente.

-¿Amanda?¿Que haces aquí?-
-Vivo aquí-
-¿En frente miá?-
-¿Vives hay?-
-Si-
-Pues no te había visto nunca- era vecina miá y ni me había dado cuenta -¿Que haces aquí abajo en el portal?-
-Porque tengo miedo-
-¿Miedo de que?-
-De mi padre, he llegado tarde y siempre que llego tarde me echa una bronca enorme-
-Jope, y pensaba que era mi padre el único que lo hacia-
Dejó caer una sonrisa en su cara, cuando me miró a los ojos me di cuenta de que estaba llorando. Nunca me gustó ver a las chicas llorar, me sentía mal por no hacer nada así que la dije:

-¿Quieres que te acompañe arriba? A lo mejor si subo contigo no se cabrea tanto-
-¡Pero que dices! ¡Como mi padre me vea con un chico no solo me castiga, sino que es capaz de pegarme!-
-¿Tan malo es?-
-Para el sí, piensa que sigo siendo su niñita de siete años-
-Siento la palabra pero... ¡Joder! Bueno, sabes que si me necesitas para algo solo tienes que llamarme por la ventana-
-¡Gracias!- Acto seguido me dio un abrazo y entró en su portal. Cuando llegue a mi habitación me tumbé en la cama, me sentía tan cansado que no me costo mucho dormirme.

1 comentario:

  1. Hola Daniel. He intentado localizar un correo tuyo pero no lo veo por ningún lado. Me gustaría contactar contigo para pedirte algo. Puedes escribirme a formasconS@gmail.com Gracias, me llamo Ángel

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