lunes, 3 de enero de 2011

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 8

A la mañana siguiente, Sid se levantó algo inquieto. Se sentó cerca de la tierra que habia preparado y esperó. Pasaron las horas, pero no ocurria nada. El dia fué abanzando, pero seguia sin suceder nada. Sid pensó: <<Bueno, en cualquier caso, he vividi apasionadamente estos ultimos días en el Bosque. Ha hacho lo que he creído correcto y necesario.>> En verdad era muy dificil  esciger el lugar exacto en el que se suponia que iva a crecer el Trébol Mágico de cuatro hojas, el trebol de suerte ilimitada. Pero de pronto ocurrio algo inesperado. El viento, el Señor del Destino y de la Suerte, aquel que en apariencia se mueve al azar, empezó a agitar las hojas de los arboles, y a continuacion empezaron a llover unas semillas pequeñas, que eran como minusculas pepitas de oro verde. Eran semillas de Tréboles, cada semilla era... ¡UN TRÉBOL DE LA SUERTE EN POTENCIA! Y no era una sola... llovian multitud de semillas, llovian encima de Nott, encima de Morgana. Llovian  semillas de treboles de cuatro hojas... ¡EN TODAS PARTES! Los habitantes del bosque y del reino no les prestaron atención. Savian que una vez al año se dava esa lluvia extraña de semillas de oro << que no servía para nada>>. De hacho suponia una molestia, pues era bastante pringosa... Millones de semillas desperdiciadas por todo el reino. Solo unas pocas semillas, que calleron en la tierra preparada por Sid, al cabo de poco se convirtieron en brotes de Tréboles verdes de cuatro hojas. Cuando se dió cuenta de que el viento amainaba quiso despedirse de el: -Viento, Señor del Destino y la Suerte, ¿donde estais? ¡Quisiera daros las gracias!- El viento le respondió: -No tienes porque. Cada año por estas fechas reparto semillas de Tréboles de cuatro hojas por todo el reino. Cualquiera que hubiese creado Buena suerte habria tenido tréboles de cuatro hojas. La Buena Suerte es algo que nos puede pasar a todos, si hacemos algo. Y esta algo consiste en crear las condiciones para que aquello que queremos ocurra, para que haya cierta posibbilidad de que ocurra.- Y dicho esto el Viento, Señor del Destino y de la Suerte se alejó por el horizonte. -Gracias, Viento- dijo Sid.

OCTAVA REGLA DE LA BUENA SUERTE:

CREAR BUENA SUERTE ES PREPARAR
LAS CIRCUNSTANCIAS A LA OPORTUNIDAD.

PERO LA OPORTUNIDAD NO ES CUESTIÓN DE SUERTE
O AZAR: ¡SIEMPRE ESTÁ HAÍ!

...por tanto:

Crear Buena Suerte únicamente
consiste en...

¡crear circustancias!

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