martes, 4 de enero de 2011

CRUCE DE CAMINOS - CAPITULO 2

A la mañana siguiente me preparé para ir a patinar al Retiro con Juan y con Marcos, una vez estuvimos listos partimos de camino al parque. Era pronto, por la mañana, así que no había mucho trafico. Una vez allí descansamos un rato. Juan casi se da de morros contra el suelo, que risa, aquel día si que fue divertido. Cada vez que Marcos hacia un chiste Juan y yo nos partíamos. De camino a casa cogimos el autobús. una vez sentados empezamos a hablar de los cómics que nos habían regalado por navidad, yo estaba terminando de discutir sobre TinTin cuando me di cuenta de quien acababa de subir al autobús, la reconocí por si coleta perfectamente hecha. Trague silaba y me encogí para que no me viese, mis amigos pensaron que me había dado algo. Cuando por fin se levantó aparentemente para bajar del bus me vio y se acercó. Se me hizo un nudo en la garganta, en el estomago y en la lengua. -Hola, ¿eres tu el que se tropezó ayer conmigo?- yo suspiré, y preparado para recibir otro guantazo la dije -Si, soy yo, me llamo Gabriel- -Amanda- sinceramente me esperaba un grito en plan psicópata pero en vez de eso me dijo -, siento el guantazo que te dí ayer, no debí de portarme así- -No pasa nada...- me acababa de decir su nombre y ya no me acordaba -Amanda- me recordó - ¡Eso Amanda!- -Bueno, yo me bajo aquí, y siento mucho lo de el tortazo- -Que no pasa nada, en serio- Nos despedimos, y mientras me daba dos besos, uno por mejilla, mis amigo se estaban partiendo el culo. Una vez que se fue Marcos me dijo: -¡Ja, ja, ja! Si hubieses visto la casa que pusiste.- -Tío estabas para una foto- Dijo Juan -Venga ya, dejadlo- Cuando llegue a casa me encontré a Amanda en la puerta del portal de enfrente.

-¿Amanda?¿Que haces aquí?-
-Vivo aquí-
-¿En frente miá?-
-¿Vives hay?-
-Si-
-Pues no te había visto nunca- era vecina miá y ni me había dado cuenta -¿Que haces aquí abajo en el portal?-
-Porque tengo miedo-
-¿Miedo de que?-
-De mi padre, he llegado tarde y siempre que llego tarde me echa una bronca enorme-
-Jope, y pensaba que era mi padre el único que lo hacia-
Dejó caer una sonrisa en su cara, cuando me miró a los ojos me di cuenta de que estaba llorando. Nunca me gustó ver a las chicas llorar, me sentía mal por no hacer nada así que la dije:

-¿Quieres que te acompañe arriba? A lo mejor si subo contigo no se cabrea tanto-
-¡Pero que dices! ¡Como mi padre me vea con un chico no solo me castiga, sino que es capaz de pegarme!-
-¿Tan malo es?-
-Para el sí, piensa que sigo siendo su niñita de siete años-
-Siento la palabra pero... ¡Joder! Bueno, sabes que si me necesitas para algo solo tienes que llamarme por la ventana-
-¡Gracias!- Acto seguido me dio un abrazo y entró en su portal. Cuando llegue a mi habitación me tumbé en la cama, me sentía tan cansado que no me costo mucho dormirme.

lunes, 3 de enero de 2011

CRUCE DE CAMINOS - CAPITULO 1

Nos encontramos en el año setenta y cuatro, en año nuevo para ser mas concretos. Por aquel entonces vivía en la calle de Gran Vía, una zona bastante lujosa. Iban a ser nuestras primeras navidades allí, nos habíamos mudado hace no mucho. El barrio en el que vivíamos antes estaba lleno de drogadictos y camellos, así que mi padre decidió que vendría bien vivir cerca de la tienda que teníamos. Lo que no savia es lo que me iba a pasar desde aquel entonces. Me llamo Gabriel Fernandez, y esta es mi historia.




Paseaba el día uno de enero del setenta y cuatro por la calle de Gran Vía, para conocer la zona mas que nada, cuando vi que un restaurante destacaba entre el resto. En el cartel ponía "Figaro's", parecía un restaurante italiano. Me asomé entre los carteles del menú, era precioso, tanta luz, tanta comida, tenia unas ganas increíbles de pasar a verlo por dentro, por aquel entonces yo no tenia mas que diez años, y le dije a mi madre -Mama, ¿Un día podemos cenar aquí?- a lo que ella me respondió -No, porque... ahí solo va la gente importante- entonces saque mis armas de niño pequeño y la pregunte -¿Y papa no es importante?- -¡Ja, ja, ja! Pero no tanto como esos señores, papa tiene una tienda y esos hombres tienen "tiendas" muy grandes- -¡Haaaa! y ¿donde vamos a cenar?- -A el restaurante de tío Mario- me quedé con las ganas de ver como era así que pensé <<Un día cenaré ahí>>. Cada día que iba al colegio pasaba por delante del restaurante, y todos, absolutamente todos los días me paraba a mirar el interior. No falté a mi cita diaria hasta el día en el que cumplí los catorce años. Jamas olvidaré ese día. Iba paseando con mis amigos una tarde por Gran Vía cuando nos paramos delate de Figaro's, fué cuando fuí a mirar entre los carteles del menú como hacia siempre cuando me dí cuenta de que en vez de eso había un cartel de "Se Vende". Toda mi vida queriendo ver como era por dentro y resulta que lo cierran. En ese momento me sentí vacío, sin ganas de seguir en la calle. Así que nos fuimos a casa a ver la tele. De camino de vuelta nos encontramos un grupo de chicas, por entonces yo me dejaba llebar por la moda de bequeros, camiseta blanca y chaqueta de imitacion a cuero, ellas ivan vetsidas con un vestido corto, de dibujos de flores amarillas sobre un fondo blanco y un lazo a juego en el pelo. Mis amigos se apartaron a un lado para dejarlas pasar, yo reaccione dos segundos mas tarde y una de ellas se tropezó, lo hice sin querer, pero ella se puso colo una loca, que si voy a matar a alguien algun dia, que que poca verguenza que tengo, que si soy un imbecil, yo hice caso omiso a lo que me decia, solo podia fijarme en esos preciosos ojos verdes, en su coleta perfectamente hecha, su aroma embriagador, acabó dandome un tortazo que me dió la vuelta a la cabeza. Me setí raro, como si no me importara que me diera ese tortazo que me dejo la mano marcada dos dias. Entonces fueron mis amigos lo que me sacaron del sock -¡Tio! ¿estas bien? Menuda hostia te ha dado- yo le respondí -Si, estoy bien- -Tio, te la has comido enterita, pense que te iva a denunciar por acoso ¡Ja, ja, ja!- volvimos a casa hablando del extraño suceso. Una vez nos hubimos despedido y cada uno se habia ido me quedé en mi habitación pensando <<¿Como se llamara?¿Donde vive?¿Donde estudia?>> no me la conseguia quitar de la cabeza, queria saber quien era, y no sabia como.

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 9

Nott cabalgó durante toda la noche de la septima jornada. Al llegar al castillo, su caballo tenia el lomo y el costado ensangrentados por los golpes de fusta y los treneticos toques de espuelas. Tenia que llegar a tiempo para recoger el Trébol Máguco que se suponia que creceria en los jardines del palacio. Nott atravesó cada un de las puertas del castillo y cada uno de sus slones derribando a  golpes y patadas todo cuanto se encontraba en su camino. -¡Merlín! ¡Merlín! ¿Dónde estás? ¡No te escondas, porque te encontraré!¡Merlín!- Nott decidio ir al verde y frondoso jardin, al fin y al cabo, si el trebol hubiese crecido en el castillo lo habria hecho alli. Pero cuando abrió las puertas que condician al exterior pudo obserbar a Merlín en el centro de un jardin completamente enlosado. -¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué has cubierto el jardin de losas?- le preguntó a Merlín. -Poque sino, hubieras intentado matarme. Nohubieras atendido a mis explicaciones. He preferido que vieras con tus propios ojos que la Bruja Morgana te mintió.- Nott empezó a darse cuenta de su error. Habia elegido el camino facil. Él siempre crepensó que se merecia la suerte. -Ahora ya lo sabes: el Trébol Mágico no está aquí. Nació hace unas horas en el bosque, tal y como prometí. Habia suficientes Tréboles Mágicos, también para tí. Nott dio media vuelta y sin espada ni caballo partio, sin un destilo fijo, para comenzar de nuevo.

Al dia siguiente, Sid llegó a la ciudad. Lo primero que hizo fue ir al castillo para decirle a Merlín que habia encontrado el Trébol Mágico de la suerte ilimitada. Queria darle las gracias. -¡Merlín, Merlín! ¡Mira!- y le mostro un puñado de Trébboles de cuatro hojas -¡Fijate! No se trataba de un solo trébol mágico, hay tantos como quieras.- - ¡Claro que si! Porque si uno crea circunstancias puede generar tanta Buena Suerte como quiera.- Sid se puso de rodillas delante de el, casi llorando por la emocion -Me gustaria darte las gracias de alguna forma Merlín, a ti te lo debo.- -¡En absoluto!- Le respondió Merlín. -Yo no hice nada. Absolutamente nada. Fuiste tú quien puso la tierra fresca, fuiste tú quien proporcionó agua a la terra, fuite tú quien podó los arboles para que entrara luz al trozo de tierra, fuiste tú quien quitó todas las piedras de la tierra, tú creistes que habias hecho lo correcto y aunque te dijeron que no iva a ser así, TÚ decidiste quedarte y esperar para que al final, el Trébol Mágico de cuatro hojas creciera.- Y Merlín añadió: - Y lo mas importante, Sid, TÚ DECDISTE NO CONFIAR EN LA CASUALIDAD PARA ENCONTRAR EL TRÉBOL, Y PREFERISTE CREAR LAS CIRCUNSTANCIAS PARA QUE EL VINIERA A TI.- Y sentenció: -TÚ DECIDISTE SER LA CAUSA DE TU BUENA SUERTE.

NUEVO ORIGEN DE LA BUENA SUERTE:

DADO QUE CREAR BUENA SUERTE ES CREAR
CIRCUNSTANCIAS... LA BUENA SUERTE SOLAMENTE DEPENDE DE TI.

A PARTIR DE HOY, ¡TU TAMBIEN PUEDES CREAR
BUENA SUERTE!

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 8

A la mañana siguiente, Sid se levantó algo inquieto. Se sentó cerca de la tierra que habia preparado y esperó. Pasaron las horas, pero no ocurria nada. El dia fué abanzando, pero seguia sin suceder nada. Sid pensó: <<Bueno, en cualquier caso, he vividi apasionadamente estos ultimos días en el Bosque. Ha hacho lo que he creído correcto y necesario.>> En verdad era muy dificil  esciger el lugar exacto en el que se suponia que iva a crecer el Trébol Mágico de cuatro hojas, el trebol de suerte ilimitada. Pero de pronto ocurrio algo inesperado. El viento, el Señor del Destino y de la Suerte, aquel que en apariencia se mueve al azar, empezó a agitar las hojas de los arboles, y a continuacion empezaron a llover unas semillas pequeñas, que eran como minusculas pepitas de oro verde. Eran semillas de Tréboles, cada semilla era... ¡UN TRÉBOL DE LA SUERTE EN POTENCIA! Y no era una sola... llovian multitud de semillas, llovian encima de Nott, encima de Morgana. Llovian  semillas de treboles de cuatro hojas... ¡EN TODAS PARTES! Los habitantes del bosque y del reino no les prestaron atención. Savian que una vez al año se dava esa lluvia extraña de semillas de oro << que no servía para nada>>. De hacho suponia una molestia, pues era bastante pringosa... Millones de semillas desperdiciadas por todo el reino. Solo unas pocas semillas, que calleron en la tierra preparada por Sid, al cabo de poco se convirtieron en brotes de Tréboles verdes de cuatro hojas. Cuando se dió cuenta de que el viento amainaba quiso despedirse de el: -Viento, Señor del Destino y la Suerte, ¿donde estais? ¡Quisiera daros las gracias!- El viento le respondió: -No tienes porque. Cada año por estas fechas reparto semillas de Tréboles de cuatro hojas por todo el reino. Cualquiera que hubiese creado Buena suerte habria tenido tréboles de cuatro hojas. La Buena Suerte es algo que nos puede pasar a todos, si hacemos algo. Y esta algo consiste en crear las condiciones para que aquello que queremos ocurra, para que haya cierta posibbilidad de que ocurra.- Y dicho esto el Viento, Señor del Destino y de la Suerte se alejó por el horizonte. -Gracias, Viento- dijo Sid.

OCTAVA REGLA DE LA BUENA SUERTE:

CREAR BUENA SUERTE ES PREPARAR
LAS CIRCUNSTANCIAS A LA OPORTUNIDAD.

PERO LA OPORTUNIDAD NO ES CUESTIÓN DE SUERTE
O AZAR: ¡SIEMPRE ESTÁ HAÍ!

...por tanto:

Crear Buena Suerte únicamente
consiste en...

¡crear circustancias!

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 7

La bruja soltó una ruidosa y la malévola carcajada y se dirigió hacia el norte, donde sabía que Sid pasaba la noche. Sid dormia placidamente cuando el búho de la bruja le despertó. -¿Quien va?- preguntó Sid llaventandose y agarrando la empuñadura de su espada sin llegar a desenvainarla. -No temas, soy Morgana, la bruja- Sid de enderezó -¿Que deseais de mi?- Morgana era malvada puesto que deseava dos cosas, que Nott marasa a Merlín y que Sid se marchara del lugar. De este modo ella se quedaria con el Trébol Mágico en el caso de que este naciera. -Merlín te ha engañado, no es un Trébol de Suerte ilimitada... ¡Es el Trébol de la desgracia! Yo misma realicé el conjuro: Aquel que lo arranque morirá a los tres dias. Pero si nadie lo arranca Merlín morirá al caer la noche. Merlín precisa que alguien arranque el Trébol, sino morirá. Vuelve al castillo, Nott ya está de camino.- La bruja fué astuta, no le dejaba otra opción a Sid. -Bien, entonces esta noche partiré de vuelta... - La bruja sonrió, satisfecha, aunque Sid añadió. -...Pero iré a buscar a Merlín y el lo arrancará, asi el hechizo se rompera, puesto que lo arranca la prersona que morirá si no se arranca.- Sid habia sido mas inteligente que la bruja, que ahora ya no sonreia al darse cuenta de que Sid no habia caido en la trampa. Sid reflexionó sobre lo sucedido. Él sabia que Merlín no engañaba a nadie. ¿Como iva Nott a creerse tal patraña? ¿No sabia que como caballero no ha de perder la fe en su propia empresa? Habia visto tantos caballeros desesperarse y abandonar cuando la Buena suerte tarda en llegar, que habia aprendido lo importante de mantener la fe en lo que uno pensaba que era lo correcto. Por ultiimo recordó lo que su maestro le decia <<Desconfia del que te propone asuntos en los que se gana mucho de forma fácil y rápida. Desconfia del que te venda suerte>>.

SEPTIMA REGLA DE LA BUENA SUERTE:

CUANDO YA HAYAS CREADO TODOAS LAS
CIRCUNSTANCIAS, TEN PACIENCIA, NO ABANDONES.

PARA QUE LA BUENA SUERTE LLEGUE, CONFÍA.

domingo, 2 de enero de 2011

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 6

La ultima noche podía haber transcurrido plácidamente..., pero alguien quisoque no fuera así para nunguno de los dos caballeros...

Mientras Nott dormía -esperaba ansioso el momento de amanecer para regresar al castollo-, un ruido le sobresaltó de tal manera que se levantó en un segundo y desenvaino su espada. -¡Uuuuuuuuuhhhhh!- Era el búho de la bruja Morgana; se encontraba de pie, junto a él, parcialmente iluminada por la lumbre del fuego que el caballero habia encendido hacía un rato para superar el frío. -¿Quién eres?¿Qué quieres? ¡Ten cuidado, mi espada está afilada! - La bruja respondió - Guarda tu espada. He venido a hacer un trato- -¿Un trato? ¿Qué trato quieres hacer? No quiero tratos con brujas, y aún menos contigo, Morgana.- -¿Estás seguro? Es sobre un Trébol Mágico de cuatro hojas.- -¿Qué sabes?- -Se donde nacera el Trébol.- -¡Vamos, rapido! ¡Dimelo!- -Te lo diré si antes prometes complir tu parte del trato.- -¿Y cual es esa parte que devo cumplir?- Preguntó Nott de inmediato. -Quiero que cuando encuentres a Merlín...¡lo mates con tu espada!- -¡¿Como?! ¿Por qué he de matar a Merlín?- -Porque el te ha engañado. El save donde nacerá el Trébol Mágico, al igual que yo lo sé. Yo te digo donde crecerá el trébol y tu matas a Merlín. Suerte ilimitada para ti, y el fin de mis problemas de hechiceria.- Nott se sentia engañado, pero la bruja era tan convincente que aceptó -Trato hecho. Dime donde nacerá el Trébol.- -Recuerda que has dado tu palabra. El Trébol Mágico nacerá... ¡en los jardines del castillo! No está, ni estará nunca en el bosque.- -¡¿Cómo?!- exclamó Nott -¡Claro! ¿no te das cuenta? Merlín hizo que vinieseis para alejaros del palacio y quedarse asi para él el Trébol Mágico.- Nott no daba credito a lo que acababa de oir, tras un tiempo pensando ensilló su caballo y partió hacia el castillo.

SEXTA REGLA DE LA BUENA SUERTE:

NADIE PUEDE VENDER SUERTE.
LA BUENA SUERTE NO SE VENDE.

DESCONFIA DE LOS VENDEDORES DE SUERTE.

LA BUENA SUERTE - V - EL ENCUENTRO DE LOS CABALLEROS

La ultima noche, mientras Nott buscaba un sitio para dormir notó que su caballo pisaba un trozo de tierra fresca, regada, sin ninguna piedra, al mirar hacia arriba descubrió un claro entre las copas de los arboles. Mas alla obserbó que allí se encontraba Sid. -¡Sid!- este se incorporó, pues aun no habia conciliado el sueño -¡Nott!- -¿Qué tal te vá?¿Has encontrado el Trébol?- a lo que Sid respondió -No. Bueno, la verdad llevo tres días sin buscarlo. El primer dia el Gnomo me dijo que no pueden crecer tréboles en el bosque así que dejé de buscar...- Nott se quedó pensativo -Entonces, ¿qué diablos haces aqui? ¿Por qué no vuelves al castillo?- Antes de que puudiera responderle se dió cuenta de Sid tenia sus ropas tiznadas del musgo que crecia en los árboles, sus botas enbarradas, y en general su indumentaria aparecia claramente manchada como resultado de los ultimos cuatro dias en el bosque. -Pero... ¿qué te ha pasado?- Sid le respondió -Desde que el Gnomo me dijo que no podian crecer tréboles en este bosque me he dedicado a crear este espacio. ¡Fijate! Tiene agua fresca y está bien abonado. ¡Acompañame! Te enseñaré el arroyo que he hecho desde el lago donde habita la Dama... Y ¡mira, mira!- prosiguió Sid emocionado e ilusionado por poder enseñarselo a alguien. Nott le interrumpió -Pero ¡¿te has vuelto loco?! ¿a santo de qué te dedicas a montar un huerto de... unos cuantos palmos... cuando no tienes ni remota idea de donde nacerá? ¿No te das cuenta de que es una perdida de tiempo hacer todo esto sin que nadie te diga donde demonios hay que hacerlo? ¡Estás mal de la cabeza! Ya nos veremos en el castillo real. Yo me voy a buscar un sitio tranquilo donde pasar la noche. Nott desapareció en la oscuridad del bosque. Sid se quedo sorprendido por lo que Nott le habia dicho, y pensó <<Merlín dijo que podiamos encontrar el Trébol Mágico, pero NO DIJO que NO fuera necesario hacer algo>>.

QUINTA REGLA DE LA BUENA SUERTE:

A LOS QUE SÓLO CREEN EN EL AZAR, CREAR CIRCUNSTANCIAS LES RESULTA ABSURDO.

A LOS QUE SE DEDICAN A CREAR CIRCUNSTANCIAS, EL AZAR NO LES PREOCUPA

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 4

Durante el quinto día Nott se dedicó a vagar por el bosque. Realmente no pensaba que fuera a encontrar ningún trébol, pero tampoco queria volver solo al castillo real. Puestos a hacer el ridiculo, preferia hacerlo en compañia de Sid. A demas le costaba tanto reconocer sus errores o freacasos que optaba por responsabilizar de los mismos a otros. << Soy víctima de un error o de un engaño de Merlin>>, se decia. El quinto dia fue el mas aburrido de los que pasó en el bosque, no ocurrió nada relevante. El estaba conbencido de que no tendria suerte en su vida. De lo contrario ya habria encontrado el trebol. Pero si Merlin le hubiese engañado ¿por qué no volver al castillo?¿Porque en el fondo seguia esperando? Esperar era darle la razon a Merlin, era confiar aun en la suerte. Así que decidió ir a buascar a Sid y decirle lo que pensaba. Pero antes decidió corroborar que en el bosque no creceria ningún trébol magico, no era extraño que Nott hiciera eso; ese es un rasgo curioso de la gente que piensa que no tiene suerte, asi que decidió ir a ver a Ston, la madre de la piedras. Esta se encontraba en la cima del Peñasco de los Peñascos. Una montaña inhospita toda ella hecha de piedra. La escalada fué dura, pero desde la cima pudo ver el bosque entero. Buscó el punto mas alto, y alli se encontraba Ston: -¡Homre, mira! Uno de esos caballeros que andaban buscando tréboles. Desde hace cuatro dias no se habla de otra cosa en el bosque. ¿Has encontrado al trébol magico?- la dijo Ston a el con una risa burlona. -Ya saves que no- respondió Nott -. Dime Ston, ¿es verdad que no hay ni ha abido ningun trébol magico de cuatro hojas en este bosque?¿O quizas hay alguno aqui, entre estos peñascos? No es posible, ¿verdad?- La madre de las piedras se desternillaba de risa. -¡Pues claro que no! ¿Como quieres que crezcan trboles entre las rocas? Se nota que empiezas a estar trastornado despues de tantos dias vagando por el bosque. Deverias tener cuidado... todos lo humanos que han deambulado por el bosque sin una meta clara se volvieron locos. No, aqui no hay tréboles.- Nott bajó el Peñasco de los Peñascos. Durante todo el descendo no dejó de oir la risa burlona de Ston.

Por su parte, Sid comprobó al levantarse que el tabajo de la noche anterior habias dado buenos resultados. Vio un espectáculo muy bello: la niebla se levantaba y daba paso a unos dorados rayos de sol que iluminaban la tierra. Estaba feliz, habia renobado la tierra, habia despejado los arboles y habia humedecid el suelo... Era el ultimo dia, asi que habia que decidir bien en qué emplearlo. Ya que había hecho lo que consideraba necesario, lo inteligente era descubrir si faltaba algo por hacer. Como él decía, el baso estaba medio lleno. Hara faltaba saber como llenarlo del todo. Tierra, agua, sol... pero ¿qué más podia faltar? Así pues, se pasó el quinto día preguntando a todos lo seres que se fué encontrando por el bosque. Era ya medio dia y no se le ocurria a quien mas podia preguntar. Necesitaba inspiración, perspectiva. Pensó <<La perspectiva, la distancia, tener el horrizonte en la vista siempre dá ideas utiles e inesperadas>>. Todos los caballeros sabian que el punto mas alto del bosque era el Peñasco de los Peñascos, asi que decidió ir. Cuando se enncontró ante el, no imaginaba que fuese a ser tan alto. Solo quedaba medio dia de plazo para que naciese el trébol, asi que ¿seria una perdida de tiempo subir alli? Aun preguntandoselo decidió subir. Una vez arriba olló una voz -¡Me estas pisando!- Sid se sobresalto de tal manera qu casi cae peñasco abajo -¿Una roca que habla? ¡Lo que me faltaba por encontrar!- a lo que Ston respondió -No soy una roca que habla: soy Ston, Madre de todas las Piedras- puntualizó visiblemente molesta -Supongo que tu deves de ser el otro caballero que anda buscanto el... ¡ja, ja, ja!... el Trebol magico.- -¿Eres de veras la Madre de las piedras? entonces no sabras mucho de tréboles- - No, es verdad, no se mucho sobre tréboles, pero algo sé, los tréboles no pueden crecer si hay rocas o piedras- Sid no espraba esa respuesta -Muchas gracias Ston, y... siento haberte pisado antes- Sid descendió por el Peñasco de los Peñascos y pasó el resto del tiempo que le quedaba eliminando las piedras que habia en la tierra fresca. Lo tuvo que hacer rapido pues no le quedava mucho tiempo. Llegó la oscuridad y la noche se avalanzó sobre él, solo quedaba una noche, la vispera del dia en el que creceria el Trebol magico de cuatro hojas.

4ª REGLA DE LA BUENA SUERTE:
AUN BAJO LAS CIRCUNSTANCIAS APARENTEMENTE NECESARIAS, AVECES LA BUENA SUERTE NO LLEGA.

BUSCA EN LOS PEQUEÑOS DETALLES CIRCUNSTANCIAS APARENTEMENTE INNECESARIAS... PERO ¡IMPRESCINDIBLES!

sábado, 1 de enero de 2011

Una carta por una eternidad...

Esta es una adaptación de la carta que mi bisabuelo escribió a mi bisabuel dirante la batalla de Brunete:

"Querida, durante estos cunco ultimos dias no he dejado de pensar en vosotros ¿Como estais? ¿Os cuidan bien? esto es muy deprimente, hay heridos por todas partes, soldados afectados psicologica y fisicamente, somos pocos pero aguantamos con lo que tenemos, no hay dia en el que no os heche de menos, a ti y a Victor, me gustaria estar ahí, deve de estar muy grande ya. Los soldados republicanos dicen que esto acabará pronto, que nos iremos a casa, espero que sea verdad, tengo tantisimas ganas de verte, de veros. ¿Te acuerdas de Marco, el chico de Juan? El pasado sabado les mandaron a el y a tres chiquillos mas una patrulla por Quijorna, pero los soldados nacionales les tendieron una envoscada, no sobrevivió ninguno, uno de los chiquillos que le acompañaba consiguio volver con un tiro infectado en la pierna y una brecha en la cabeza; murió poco despues entre las manos de mi compañero. No quiero acabar como el, tengo miedo, pero tengo... (aqui no pude leer lo que ponia puesto que la tinta estaba corrida) ...no, no hay nada que temer, aunque sean mas podemos rendirnos ahora, ahora no. Tranquila, pronto volvere a casa, y no hara falta que vuelva a la batalla. Siempre tuyo, Francisco."

Poco despues los que quedaron alli, fueron masacrados por las fuerzas del bando nacional, se salvaron siete, unica y exclusivamente siete, los cuales moririan pordiferentes motivos, no se volvió a tener noticias de Francisco, sin envargo en el sobre dejo escritas unas palabras:

"La vida puede que acabe pronto, pero los sentimiento no mueren nunca."