domingo, 2 de enero de 2011

LA BUENA SUERTE - CAPITULO 4

Durante el quinto día Nott se dedicó a vagar por el bosque. Realmente no pensaba que fuera a encontrar ningún trébol, pero tampoco queria volver solo al castillo real. Puestos a hacer el ridiculo, preferia hacerlo en compañia de Sid. A demas le costaba tanto reconocer sus errores o freacasos que optaba por responsabilizar de los mismos a otros. << Soy víctima de un error o de un engaño de Merlin>>, se decia. El quinto dia fue el mas aburrido de los que pasó en el bosque, no ocurrió nada relevante. El estaba conbencido de que no tendria suerte en su vida. De lo contrario ya habria encontrado el trebol. Pero si Merlin le hubiese engañado ¿por qué no volver al castillo?¿Porque en el fondo seguia esperando? Esperar era darle la razon a Merlin, era confiar aun en la suerte. Así que decidió ir a buascar a Sid y decirle lo que pensaba. Pero antes decidió corroborar que en el bosque no creceria ningún trébol magico, no era extraño que Nott hiciera eso; ese es un rasgo curioso de la gente que piensa que no tiene suerte, asi que decidió ir a ver a Ston, la madre de la piedras. Esta se encontraba en la cima del Peñasco de los Peñascos. Una montaña inhospita toda ella hecha de piedra. La escalada fué dura, pero desde la cima pudo ver el bosque entero. Buscó el punto mas alto, y alli se encontraba Ston: -¡Homre, mira! Uno de esos caballeros que andaban buscando tréboles. Desde hace cuatro dias no se habla de otra cosa en el bosque. ¿Has encontrado al trébol magico?- la dijo Ston a el con una risa burlona. -Ya saves que no- respondió Nott -. Dime Ston, ¿es verdad que no hay ni ha abido ningun trébol magico de cuatro hojas en este bosque?¿O quizas hay alguno aqui, entre estos peñascos? No es posible, ¿verdad?- La madre de las piedras se desternillaba de risa. -¡Pues claro que no! ¿Como quieres que crezcan trboles entre las rocas? Se nota que empiezas a estar trastornado despues de tantos dias vagando por el bosque. Deverias tener cuidado... todos lo humanos que han deambulado por el bosque sin una meta clara se volvieron locos. No, aqui no hay tréboles.- Nott bajó el Peñasco de los Peñascos. Durante todo el descendo no dejó de oir la risa burlona de Ston.

Por su parte, Sid comprobó al levantarse que el tabajo de la noche anterior habias dado buenos resultados. Vio un espectáculo muy bello: la niebla se levantaba y daba paso a unos dorados rayos de sol que iluminaban la tierra. Estaba feliz, habia renobado la tierra, habia despejado los arboles y habia humedecid el suelo... Era el ultimo dia, asi que habia que decidir bien en qué emplearlo. Ya que había hecho lo que consideraba necesario, lo inteligente era descubrir si faltaba algo por hacer. Como él decía, el baso estaba medio lleno. Hara faltaba saber como llenarlo del todo. Tierra, agua, sol... pero ¿qué más podia faltar? Así pues, se pasó el quinto día preguntando a todos lo seres que se fué encontrando por el bosque. Era ya medio dia y no se le ocurria a quien mas podia preguntar. Necesitaba inspiración, perspectiva. Pensó <<La perspectiva, la distancia, tener el horrizonte en la vista siempre dá ideas utiles e inesperadas>>. Todos los caballeros sabian que el punto mas alto del bosque era el Peñasco de los Peñascos, asi que decidió ir. Cuando se enncontró ante el, no imaginaba que fuese a ser tan alto. Solo quedaba medio dia de plazo para que naciese el trébol, asi que ¿seria una perdida de tiempo subir alli? Aun preguntandoselo decidió subir. Una vez arriba olló una voz -¡Me estas pisando!- Sid se sobresalto de tal manera qu casi cae peñasco abajo -¿Una roca que habla? ¡Lo que me faltaba por encontrar!- a lo que Ston respondió -No soy una roca que habla: soy Ston, Madre de todas las Piedras- puntualizó visiblemente molesta -Supongo que tu deves de ser el otro caballero que anda buscanto el... ¡ja, ja, ja!... el Trebol magico.- -¿Eres de veras la Madre de las piedras? entonces no sabras mucho de tréboles- - No, es verdad, no se mucho sobre tréboles, pero algo sé, los tréboles no pueden crecer si hay rocas o piedras- Sid no espraba esa respuesta -Muchas gracias Ston, y... siento haberte pisado antes- Sid descendió por el Peñasco de los Peñascos y pasó el resto del tiempo que le quedaba eliminando las piedras que habia en la tierra fresca. Lo tuvo que hacer rapido pues no le quedava mucho tiempo. Llegó la oscuridad y la noche se avalanzó sobre él, solo quedaba una noche, la vispera del dia en el que creceria el Trebol magico de cuatro hojas.

4ª REGLA DE LA BUENA SUERTE:
AUN BAJO LAS CIRCUNSTANCIAS APARENTEMENTE NECESARIAS, AVECES LA BUENA SUERTE NO LLEGA.

BUSCA EN LOS PEQUEÑOS DETALLES CIRCUNSTANCIAS APARENTEMENTE INNECESARIAS... PERO ¡IMPRESCINDIBLES!

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